Decidí titular la mayoría de las obras con nombres masculinos para explicitar la identidad de los personajes retratados. En el fondo, esta obra relata el tránsito de un hombre que decide encarnar el drag y, desde ese autorreconocimiento, encontrar el amor.
Hace diez años nació Nia de Indias y, con ella, una década de coexistencia entre quien soy y quien proyecto ser. Hoy, rasgo mis propias ropas para dar vida a una nueva etapa. La ternura del imaginario de la niñez sirviendo de cama para rostros adultos, excesivos y maquillados
Esta obra nace de una arqueología personal. Encontré un grupo de fotos de mi infancia: yo, un niño maquillado de payaso, protegido por una manta y el abrazo de mi madre. Esa manta es el origen visual de lo que ven hoy. Estoy construyendo estos textiles con los residuos de mi propia historia: telas infantiles, mis trajes de show y, lo más íntimo, las toallas con las que limpio mi rostro cada noche.
En esos trapos sucios de maquillaje está la verdad de mi performance y la vulnerabilidad de mi piel.
A través de la costura, me adentro en una pregunta vital: ¿Cómo siente el amor una Drag Queen? ¿Cómo puedo enamorarme yo? En cada pieza retrato parejas ideales, manifestando un futuro donde el afecto no juzga la vestimenta. Este es mi manifiesto suave: quiero que podamos ser amados sin importar cómo nos veamos. Quiero poder caminar libre y sentir que el amor, en todas sus formas, también es parte nuestra.
Aquí estoy atando todos mis hilos: mi infancia, mi carrera drag y vínculos que no se deshilachen.
Santiago, Chile.
Junio 2026
Esta obra nace de una arqueología personal. Encontré un grupo de fotos de mi infancia: yo, un niño maquillado de payaso, protegido por una manta y el abrazo de mi madre. Esa manta es el origen visual de lo que ven hoy. Estoy construyendo estos textiles con los residuos de mi propia historia: telas infantiles, mis trajes de show y, lo más íntimo, las toallas con las que limpio mi rostro cada noche.
En esos trapos sucios de maquillaje está la verdad de mi performance y la vulnerabilidad de mi piel.
A través de la costura, me adentro en una pregunta vital: ¿Cómo siente el amor una Drag Queen? ¿Cómo puedo enamorarme yo? En cada pieza retrato parejas ideales, manifestando un futuro donde el afecto no juzga la vestimenta. Este es mi manifiesto suave: quiero que podamos ser amados sin importar cómo nos veamos. Quiero poder caminar libre y sentir que el amor, en todas sus formas, también es parte nuestra.
Aquí estoy atando todos mis hilos: mi infancia, mi carrera drag y vínculos que no se deshilachen.
Santiago, Chile.
Junio 2026
Ten years ago, Nia de Indias was born, and with her, a decade of coexistence between who I am and who I project myself to be. Today, I tear my own clothes to give life to a new era. The tenderness of childhood imagery serving as a bed for adult, excessive, and made-up faces.
This work is born from a personal archaeology. I found a collection of photos from my childhood: myself, a young boy with clown makeup, protected by a blanket and my mother’s embrace. That blanket is the visual origin of what you see today. I am constructing these textiles from the residues of my own history: children’s fabrics, my show costumes, and, most intimately, the towels I use to clean my face every night.
In those makeup-stained rags lies the truth of my performance and the vulnerability of my skin.
Through sewing, I delve into a vital question: How does a Drag Queen feel love? How can I fall in love? In each piece, I portrait ideal couples, manifesting a future where affection does not judge the attire. This is my soft manifesto: I want us to be loved no matter how we look. I want to be able to walk free and feel that love, in all its forms, belongs to us too.
Here I am, tying all my threads together: my childhood, my drag career, and bonds that will not unravel.
Santiago, Chile.
June 2026
This work is born from a personal archaeology. I found a collection of photos from my childhood: myself, a young boy with clown makeup, protected by a blanket and my mother’s embrace. That blanket is the visual origin of what you see today. I am constructing these textiles from the residues of my own history: children’s fabrics, my show costumes, and, most intimately, the towels I use to clean my face every night.
In those makeup-stained rags lies the truth of my performance and the vulnerability of my skin.
Through sewing, I delve into a vital question: How does a Drag Queen feel love? How can I fall in love? In each piece, I portrait ideal couples, manifesting a future where affection does not judge the attire. This is my soft manifesto: I want us to be loved no matter how we look. I want to be able to walk free and feel that love, in all its forms, belongs to us too.
Here I am, tying all my threads together: my childhood, my drag career, and bonds that will not unravel.
Santiago, Chile.
June 2026
El proceso de construcción de cada pieza comienza con la búsqueda de imágenes en archivos digitales. A partir de esa selección, desarrollo el collage de manera intuitiva, evaluando qué patrones, colores y texturas dialogan entre sí a medida que la obra cobra forma.
Años 1995 - 1996.
Registros de mi álbum familiar.
Familia, 2026Collage textil
108 x 79 x 1 cm
Camilo, 2026
Collage textil
68 x 68 x 0,5 cm
Collage textil
68 x 68 x 0,5 cm
Miguel, 2026
Collage textil
68 x 68 x 0,5 cm
Collage textil
68 x 68 x 0,5 cm

Hace un año, gracias a mi hermana, aprendí a usar la máquina de coser, descubriendo una herramienta que transformó por completo mi relación con el textil. A través de ella, exploré la riqueza de unir diversos materiales y las infinitas posibilidades creativas que ofrece el ensamblaje.
Detalles, Camilo y Miguel, 2026
Collage textil
Declaración de amor, 2026 Collage textil
167 x 160,5 cm
Esta pieza textil es la obra de mayor escala que he realizado hasta la fecha. A través de seis retratos, narra la evolución de un hombre desde su nacimiento y adolescencia hasta la adultez; no obstante, esta cronología se quiebra para dar paso a su transformación y travestismo. He decidido titular esta obra con el nombre de la exposición, pues constituye mi 'Declaración de amor': un gesto que trasciende lo romántico para reivindicar el amor propio, el reconocimiento de la propia diversidad y la felicidad en el proceso de devenir.
Fotografías por José Noli
Agradecimientos:
Isabel Croxatto
José Noli